A Comodoro Py

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Ahí tendrían que ir a declarar mañana mismo Germán Bermúdez y Gustavo Apaza luego del robo que perpetraron en contra del bohemio cuando el partido estaba 0 a 0 y recién se llevaban jugados 14 minutos del primer tiempo. Es casi imposible no arrancar el comentario de esta manera, ya que muy distinto hubiese sido el partido de haberse sancionado la falta (mano de Agorreca ante un cabezazo de Adrián Martínez).
Porque hasta ese momento Atlanta con muy poco era superior al local. La buena triangulación y el respeto por la pelota hacían que no pasara sobresaltos y aunque en contadas situaciones era el dueño de las oportunidades; como el remate de zurda de Mariano Bettini o un desborde de Fabricio Pedrozo que prefirió rematar al arco en lugar de buscar a Braian Miranda que entraba solo por el medio .
Después del penal mencionado San Miguel recibió el cachetazo y se despertó, equiparó la posesión del balón y de a poco fue inquietando a Rodrigo Lugo. A los 34′ Agorreca le ganó el anticipo y de derecha a la salida de un córner decretó el uno a cero. A los 44′ Méndez fue el que se desprendió de la marca y de derecha reventó el travesaño.
Si contamos lo hecho por uno y otro estaba bien que San Miguel ganara, pero el fallo del árbitro terminó siendo una bisagra.
En la segunda parte hubo un solo equipo en la cancha y fue el de Francisco Berscé, que salió a comérselo crudo al local pero pese a tener el dominio del balón y del terreno no llegó a preocupar casi nunca a Vantomme.
Y si Bermúdez tenía una causa, a los 44′ de la segunda etapa, se le abrió otra. Córner que Lugo va a buscar al área rival y en el rebote le queda para una chilena que da en la mano de Paz. Si el primero fue penal, este también. Obviamente al árbitro le pesó dirigir a San Miguel de local, ¿quizás por el antecedente fresquito frente a Tristán Suárez?.
Atlanta no dejó nunca de intentar jugar al fútbol. Le faltó peso ofensivo pero pese a ello no claudicó en la forma. Tiene revancha el martes frente a Acassuso y la punta del torneo sigue al alcance de la mano.

SAN MIGUEL