Cinco invictos, para sacarle cinco

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Atlanta no dejó escapar la oportunidad que tenía de meterse de lleno en la lucha por el ascenso directo, cuando saltó a la cancha para completar la fecha 26 frente a la UAI Urquiza sabía que dejar los tres puntos en casa era una situación inmejorable.

Volvió a sorprender Alejandro Orfila en el once titular con cuatro cambios que a priori, uno no consideraba que era por bajos rendimientos y le volvió a salir bien, para alegría de todos los bohemios. Porque no sólo lleva 5 partidos sin perder desde que asumió, sino que además es la tercera victoria consecutiva con el arco en cero, dándole una luz de tranquilidad a un problema que aquejó al bohemio a lo largo de todo el torneo y que fue en lo defensivo.
El bohemio salió a jugarle al “furgón” de Villa Lynch en su propio campo, ahogándolo en la salida, preocupando con los permanentes desbordes de Walter Mazzantti por derecha y las pasadas al ataque de Axel Ochoa por la otra banda. Y de a poco lo fue arrinconando, dejando que el equipo de Bassedas tratara de lastimar en base a pelotazos sin preocupar en demasía a Francisco Rago. Y a los 18′ iba a tener su premio, Mazzantti buscó entre los centrales el desborde de Horacio Martínez que metió el centro rasante para el anticipo goleador de Lucas Colitto. Uno a cero y la tranquilidad de sentirse firme defensivamente y (aunque a nosotros no nos guste) de cederle el terreno a un rival que empezó a ir sin ideas, sólo por amor propio.

En la segunda etapa los cambios le hicieron bien a un bohemio que siguió cediendo el campo y apostó a que el reloj le jugara en contra a la urgencia y la desesperación de la visita, apostando al contragolpe y le salió muy bien porque fue cuando tuvo las mejores situaciones. A los 15′ una doble combinación entre Enrique y Colombini lo dejó solo al volante para definir cruzado ganando el duelo el uno visitante. A los 23′ otra vez el “negro” Enrique, como su viejo en el ’86 le dio la pelota para que Ignacio Colombini se escapara desde la mitad de la cancha y quedara cara a cara con Pietrobono, para después de un par de amagues poner el 2 a 0. A los 38′ Ochoa dejó un par de jugadores por el camino y cuando iba a rematar le quedó para la pierna menos hábil tirándola muy arriba. En la última del partido nuevamente Colombini y la corrida para definir de emboquillada  ante la salida del arquero y decretar el 3 a 0 final.

Hay algarabía en Villa Crespo. La gente nuevamente se contagia del amor propio, del despliegue, de las ganas, por momentos del buen fútbol y del orden que tiene este equipo. La gente vuelve a ilusionarse con la caricia del ascenso, intentando esquivar el cachetazo de un nuevo fracaso.
Se están alineando los planetas, faltan 7 finales y las cosas están saliendo. Cinco puntos al 5to Acassuso y con todas las ganas de ser Nacional.

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